ABYSS

PASIONES PRIVADAS EN HOMBRES PÚBLICOS

24.6.10

PRESENTACIÓN


México 2010.

En estos avatares de la vida la poesía se ha vuelto, desde sus inicios, una forma de poder expresar algo tan íntimo como privado. Esta colección de poesía erótica masculina, es un trabajo que he ido gestando de un tiempo a la fecha, donde mi pretensión es realzar la figura masculina del deseo homosexual y plasmar su pasión y su erotismo a través de ella.

Así como la poesía, también he formulado una exposición fotográfica que va más allá de romper los cánones estéticos de una imagen erótica del hombre. Mi propuesta en la fotografía es declarar que TODO hombre es erótico, o bien, tiene el potencial para serlo. A menudo nos encontramos en la mercadotecnia la imagen de un hombre de cuerpos estéticos con rostros adecuadamente aceptables por el gusto de la sociedad; sin embargo, el romper este esquema y tener imágenes de todo tipo de hombre entre hombres altos y bajos, hombres feos y guapos, hombres gordos y delgados, propone reconocer a todo hombre como un ente sexual-erótico.
Cada una de las dedicatorias a esos hombres públicos no son más que el sarcasmo de lo prohibido, donde encontramos a estos personajes como personas "éticamente morales"; no es más que una burla que recrea la fascinación por imaginarlos entrelazados entre el erotismo y una tendencia homosexual.

Sergey Bodeló
Autor

18.6.10

CONTROL DE CALIDAD

Al hombre que compartió conmigo toda una administración de placeres
a Agustín Carstens Carstens

Déjame volver cristalino tu rostro
y sobre tu piel untar mi esencia
que todos los hijos imposibles
se vuelvan presagio de mi orgasmo,
que tu vista se nuble al llegar el momento,
que tus músculos se contraigan,
que todo cuanto yace en tus poros se abran
igual que tus piernas, tu esfínter, tu boca.
Déjame volverme objeto de tu deseo
cuando mis manos recorran tu cuerpo
y encuentre en ti la virilidad perfecta
para solicitar tu amparo en mi recinto.
Déjame extrañar tu ausencia
cuando salgas de mí
que mi deseo te reclame cada final
y te exija repetir el mismo proceso del placer:
entrar, salir, eyacular
entrar, salir, eyacular
entrar
salir
eyacular.

METAMORFOSIS

A quien transformó mi vida con plena certeza de hacerme un bien
a Ernesto Zedillo Ponce de León

Quiero un cambio de piel
para despertar el deseo de cualquiera.
Quiero otra vida en mi vida
para provocar algo siquiera.
Quiero destruir lo que no tengo
para satisfacer las necesidades de otros.
Quiero cambiar el cambio continuo
y dejar que mi piel, mis manos, mis ojos
mis labios, mi cerebro,
se vuelvan un conjunto de importancia.
Quiero un cambio de piel
y con él quiero ser otro
uno que valga la pena
para que no toquen a mi puerta y sólo entren.
Quiero poder ser lo que no soy
y pasar de largo despidiendo aromamor.
Quiero poder querer un cambio que me haga ser otro
el que sí deseen, el que sí busquen,
el que sí esperen, el que necesiten.
Quiero un cambio de piel
y con él quiero ser otro.

A MEDIAS

A los hermanos que hicieron ver mi vida como una película de amor
a Mario y Fernando Almada

Sencillamente no entiendo el ABC de tus reclamos
no tiendo cuando te duele la cabeza,
no entiendo cuando te haces el borracho,
no entiendo tus llamadas olvidadas,
mucho menos tus faltos reclamos.

Me frustra quedarme con las ganas
de saber tu cuerpo en piel abierto;
me molesta las noches solas
y tus ronquidos me enfadan.

No entiendo por qué tenerte a mi lado
si ni sabes moverte, ni felar,
mucho menos llegar al orgasmo.

Pero es conveniente tenerte
para no sentirme solo, soltero
o un puto mal pagado.

DUELO DE DOLERME

A quien es pésimo en el teatro pero un excelente actor porno
a Alfonso Sayas

El dolor hace más lento el olvido
cuando la vida es tan corta
para decir te quiero;
pero más lenta es mi agonía
al perpetuar tu imagen en sepia
en mi memoria vacía.

Me duele dolerte entre este sabor inadecuado
entre esta penumbra quebradiza
entre este suspiro inagotado
y entre estas ansias de querer poseerte
me dueles.

ESTACIÓN OPUESTA

Al hombre que me enseñó que la cultura y el arte no se mezcla con la política
a Virgilio Muñoz Alberich

Voy al sur en sentido contrario
para no llegar a ti
porque temo amarte donde ya no te tengo,
porque sentir que tu nombre ya no se prenuncia
y tu ausencia se vuelve visible es saber que no llego.

(Ir en sentido contrario
es saberte inexistente.
Me detengo a medio tranvía
y reclamo a mi derecha y a mi izquierda
buscarte pudiendo tocar tu piel, tu risa.)

Voy en sentido contrario
por este miedo que puedo tener
al saberme desesperado de un amor que no es mío;
desesperado de desear tu boca, tus manos, tu piel, tu lujuria.
Miedo de encontrarme en una estación fantasma
donde ya no existe ni tu olor ni tus ganas.
Viajo en sentido contrario para olvidar cuántas veces
Te he buscado entre el olvido.

A LUNA LLENA

Al hombre que robó mi corazón y la patria entera
a Carlos Salinas de Gortari

Bajo una sola luna como testigo fiel
encuentro en tu abrazo, en tu beso
una ilusión, una esperanza.
Quisiera por primera cita
dejar mi aroma en ti,
dejar tu esencia en mí
y despertar mañana deseando volver a verte

Bajo una sola luna llena como nuestro testigo
te encuentro al fin después de tanto tiempo
y convierto en frío tu calor,
la espera en tu llegada,
convierto lo inconvertible
en un cuento de hadas.

Bajo la luna sola como testigo
descubro en tu voz la mía
encuentro en tu tacto el mío
declaro en tus labios mi celo
como primera noche la tuya y la mía.

Como máxima revelo tus ojos
que verán la certeza de un querer llegar a quererte
de un querer amar el amarte
de un querer que te quedes conmigo
y comencemos nuestra historia
untados a las sábanas de nuestros deseos.

JACULATORIA PRIMERA

Al hombre que detrás de una sotana logró despertar el niño que llevo dentro
A Monseñor Norberto Rivera

Sólo una plegaria, una oración
que eleve mi alma, mi cuerpo
cual si fuera una oblación perpetua
de una flama ardiente.
Sólo una plegaria urgente
para un moribundo
que entrega al cielo y al infierno
el último estertor de la muerte.

Sólo una oración,
sólo una que logre entregarte
todo lo que tengo,
todo lo que imagino de ti en mí.

Como ofrenda inmólame
y recíbeme como holocausto del placer
que yace extasiado en la penumbra del deseo atormentado;
pero sólo una plegaria,
con una tengo para caer rendido,
entregado, esclavizando mis cinco sentidos atados
a tu camaltar.
Sólo una plegaria, una jaculatoria emergente
de mi estupor que te nombra con mis manos,
con mi boca; mi cuerpo, mientras espera ser
ofrecido a los brazos de un amante
que se convierte en dios cuando le ruego:
se quede, reine y viva en mi cuerpo por siempre...
Por los siglos de los siglos.

NO SÉ

Al hombre que me impregnó todo el cuerpo con su lengua viperina
A Santiago Creel Miranda

No sé qué tanto dure tu sonrisa en mi memoria
o tu olor en mi piel.
No sé qué tanto aguante sin tenerte
o cuánto esperaré por ti de pie.

No sé si mi amor o tu dulzura
no sé si mis ganas o las tuyas
no sé si mañana o si hoy
pero en esta mañana te necesito, amor.

No sé cuánto dure mi imagen en tu mente
o mi deseo en tu sombra
no sé mañana
no sé si ayer
pero hoy tengo ganas de ti
de sentir amor, amor por ti, amor de ti, amor.

No sé cuánto pero te estoy amando
o simplemente te estoy pensando.

ZONA CENTRO

Al hombre que me enseñó a conocer el mundo a través de su sabiduría
A Joaquín López Dóriga

De la alameda a tu casa, tu cuerpo
de tu cuerpo al mío, el orgasmo
del orgasmo a lo sublime, la muerte
y de la muerte, el eterno renacer
entrelazado a tu piel
a tus ganas y a las mías
copulando en cada esquina
de tus poros abiertos
y los muslos al aire.

De la alameda a tu casa, tu cuerpo
de tu cuerpo al mío, el orgasmo
del orgasmo a lo sublime, la muerte
y de la muerte, la erección perpetua
de nuestro deseo erguido
entre las manos, la boca, entre las piernas
y el aire en mi aire
escarchando un cuerpo de uva avinagrada
borrachos de lujuria.

De la alameda a tu casa, tu cuerpo
de tu cuerpo al mío, el orgasmo
del orgasmo a lo sublime, la muerte
y de la muerte, el descanso
de nuestros cuerpo untados en piel
sudando la idea rítmica
de continuar cohabitando
entre las sábanas, el sueño y el deseo.

De la alameda a tu casa, tu cuerpo
de tu cuerpo al mío, el orgasmo
del orgasmo a lo sublime, la muerte
y de la muerte, de nuevo a la alameda
donde canto las ansias
de querer llegar temprano
a donde me esperas sin sueño
en donde desvelas la cama
donde me aguardas con cada idea loca
de seguir construyendo el sexo y el amor como uno solo
para continuar como cada día
fornicando la secuela de cada orgasmo
nuestras lenguas como víboras en celo
nuestros cuerpos: El tuyo en el mío.

CONSTRUIRME EN TI

El hombre que supo construir en mí un segundo piso de pasiones y deseos
a Andrés Manuel López Obrador

Quiero esparcirme entre tus cosas
para estar cerca de ti;
impregnarme en tu sobra que no conozco
en tu aroma en que no huelo
en tu tacto que no siento
en tu luz que se funde ante mi ceguera
de quererte tener tan cerca.

Quiero esparcirme por los vientos
de tu entorno y besar tu piel adhiriendo
mi esencia a la tuya,
plasmando mi ser en tu ser
cumpliendo el único mandamiento
de querer amar a alguien que seas tú u otro
arriba o debajo de ti, adentro o afuera en mí.

Y si construyo un mundo donde te tenga
quiero que seas libre
que encuentres entre mis ganas
la idea de ser feliz a mi lado
porque podrás ser tú mismo
reelaborando una vida
pero eso sí, coger a diario;
donde me dejes impregnarme de ti
esparciéndome por entre tus deseos
tus ganas y las mías de querer ser algo más
que dos desconocidos que desconocen
el amor de uno mismo, pero dos apasionados
que se devoran el culo, la verga con los cinco sentidos.

ORACIÓN A TU CUERPO

Al hombre que antes de hacerme el amor se persignaba
a Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa

Qué mayor letargo antagónico
y agonizante que se clava fuertemente
en la supura de un diluvio,
en la noche callada de su muerte tardía.

Qué mayor desespero ahogado
cuando me siento llegar al inicio
de la vida al saborear
la tempestad de tu cuerpo.

Qué mayor anhelo encontrado
e intranquilo; calcinando de a poco
la fragua deshecha por ese calor inagotable
que emana de ti como un eterno descanso
que no necesita la tumba; necesita tu cuerpo.

Qué mayor sacrilegio
que la misa blanca del pudor extendido
por la cordura de un credo irrepetible
que pronuncias entre velas de amor ardiente,
entre altares maculados por el deseo de ser redimido
por el ángel de tu pasión
para que guarde en mí la misma esperanza plena
de ser clavado en la cruz de tus orgasmos.

SIN PROTOCOLOS

A quien hizo de mí un hombre de sociedad
a Manuel Antonio Carreño

Hazme objeto de deseo sin convención social
sin tapujos ni moralina
que el escapulario no te brinque,
que cuando esté a tu lado
desees tirarme en cama, alfombra,
sobre la barra o sobre la mesa.

Hazme objeto de deseo que puedas manejar a tu antojo
mientras la lujuria recorre tu mente con mis manos en tu cuerpo
la excitación en mi aire

Hazme objeto de deseo y olvídate de protocolos,
de frases falsas y banales,
átame a tus deseos,
bésame con el escarnio de la pasión,
saboréame en la supura de la savia
y hazme objeto de deseo.

Que el sexo nos reclame las ganas de copular campanarios
con nuestras lenguas viperinas
y entonces, sólo entonces,
desgarra tus sentidos sobre mí
haciéndome el objeto más sublime del deseo
de tus más perversos anhelos.

SUEÑO INCONCLUSO

Al hombre que vivirá por toda la eternidad en mi cuerpo y mi memoria
a Fidel Castro

Quiero deslizar mi mano por debajo de tu camisa,
arrancar cada botón para descubrir tu cuerpo.
A cada parte de tu piel descubierta
habré de cubrir con mi lengua tu desespero.

Quiero deslizar mis labios entre tu cuello,
dibujar mi nombre con saliva en tu pecho
y hacer de ti la sublimación perpetua
de tus ansias y las mías.

Quiero tenerte desnudo entre mis ganas
y entre las tuyas que tengas mi cuerpo.
Deslizar una parte de mi piel untada a la tuya
para ver en la sombra la silueta de mi fantasía.

Quiero al soñarte hacer y deshacer contigo
en cada orilla un altar que llamemos sexo.
Cuando culmine caeremos en catarsis
elevando un suspiro de aquella petite morte.

Quiero arrancar este sueño de mí
y hacerlo realidad al amanecer,
al anochecer,
en la tarde
o de madrugada,
que seas tan real como eres en mi deseo.

EL TAMAÑO SÍ IMPORTA

A él que su virilidad es más que su gabinete entero
a Enrique Peña Nieto

A mí se me da eso de andar de cama en cama
de verga en verga,
de culo en culo,
de mesa en mesa,
pero lo mío, lo mío
es medir la promiscuidad de mis amantes
si es grande o chica.

Si es grande experiencia sabrá darme
si es chica un placer ligero sólo llegará
y eso de abrir las piernas
abrir la boca
no es lo mismo
cuando la medida si importa.

No es igual tragarte tremenda cosa
que perderte en ella
y decir: dónde está.

La medida si importa, caballero,
habla de tu poder
de tu hombría
de tu saber qué hacer conmigo
en el momento que quieras.

Descuida que yo sé abrir la boca
al tamaño de tu deseo
pero también sé decir: adiós, no gracias
cuando no encuentro lo que quiero.

CURSILERÍAS NO

Al hombre que me hizo ver las estrellas en la vía rápida
a Jorge Ramos

¿De qué sirve un ramos de flores, un oso en mi cama?
¿De qué sirve mil poemas narrados y sexo sin ganas?
¿De qué sirve los te quiero con un café sobre la mesa?
¿De qué sirve tu cursilería boba si sólo me estresa?

Lo que sirve es tu cuerpo erguido sobre el mío,
es tu boca que destila saliva sobre mi almohada;
lo que sirve son tus más voraces deseos
y es tu olor en las mañanas.

Cursilerías no, mucho menos falsos dramas
me harta el llanto-chantaje
pero tu lluvia blanca me encanta.
Me molesta tu voz quebradiza
pero me gusta lo que en ti descansa.

¿Dime de qué sirve cortejarte dos horas
si puedo conquistarte en la cama?
¿Para qué tanto protocolo de citas
si el sexo nos gana?

Cursilerías no
mejor te propongo
que mientras cogemos
conozcamos nuestras caras.

TÚ BIEN SABES

Al quien va construyendo en mí una nueva forma de ver la política
a Jesús Ortega

que no eres el mejor amante
mucho menos el que mejor me besa
o inclusive el que sí sabe cohabitar,
pero de algo me sirves aún.

Puedo verte desnudo
e imaginar a otros;
puedo besarte
y pensar en él;
puedo entrar y salir de ti
sabiendo que eres sólo personaje de ensayo.

Tú bien sabes
que lo que ofreces no tiene garantía
porque tu cuerpo exquisito
mañana se volverá viejo,
porque tu virilidad dejará de funcionar
cuando tu libido muera

Pero tú bien sabes,
yo lo sé,
y cualquiera lo sabe,
tu cerebro aún no aprende a pensar
sabe abrir y cerrar las piernas y más nada.

Tú bien sabes
que sólo eres un pedazo de carne que pronto se echa a perder
para el desayuno, la merienda o la cena,
no más.

TENÍAS RAZÓN

Al hombre que me despierta sonriente cada mañana
a José Pepillo Origel

Todos tenemos necesidad de algo:
algunos de olvidar
y buscamos en una eyaculación el olvido,
otros en recordar y encontrar en alguien el hastío,
algunos en pensar y satisfacer fantasías anuladas,
otros en lograr bajar esa calentura del momento
aunque nos cueste un falso deseo.

Cada quien tiene una necesidad distinta
coger o ser cogido
besar o ser besado
lamer o ser lamido
buscar vivir o morir en un orgasmo chiquito
pero hoy mi necesidad por ti
no es ni el deseo, ni la pasión
mucho menos el amor o el sentimiento,
pero hoy por hoy,
y tenías razón,
yo busco por ti, en ti, de ti
el olvido de tus orgasmos fallidos.

HOMBRE DEL PUERTO

Al hombre que me hizo vender mi cuerpo en cada puerto
al maestro Manuel Esperón

Vendo y compro placer
a los hombres que vienen
o van del mar o de la tierra.
Vendo y compro placer
de ése que no compra ni vende:
regala.
Vendo y compro placer
en cualquier esquina de esta ciudad majestuosa
donde en un bar, una escuela;
una iglesia o un atrio frontal,
un cuarto de hotel, motel u hostal
encuentro la satisfacción hecha un manjar.

Vendo y compro placer
por cualquier céntimo de peso o dólar;
la gracia es pagar por ti o por mí
pero en nuestra alcoba.

Vendo y compro placer
huyendo de toda atadura sentimental
aquí no hay devolución
ni mercancía caducada
no hay precios bajos permanentes
no hay ofertas
ni libres de aranceles.

Lo que compro y lo que vendo
sólo dura lo que dura dura
justo en su momento.

ALFA Y OMEGA

A ese hombre que me mostró la maravilla de ser un hijo de dios
al padre Marcial Marciel

Eres el mar que humedece mi cuerpo
cuando entras y te quedas en mí,
cuando tus labios mojan los míos,
cuando tu savia se desborda por mi boca,
cuando enjugo mis manos en tu piel sudorosa.

Eres la lluvia que empapa mi ser,
que riega la raíz de mis esfínteres
para regocijar y agradecer a los dioses
la delicia del maná caído de tu virilidad.

Eres el fruto ya no más prohibido
de un idilio como el nuestro
donde ambos descubrimos
la sed de nuestros llantos.

Eres principio y fin
orgasmo y catarsis
alfa y omega
con un deseo expuesto al infinito.

Eres el mar que habita en mí
por esos escasos minutos
mientras descansas en mis arrecifes
para continuar más tarde
el suave lento candor de un coral.

IMAGEN DILIUDA

Al hombre que supo emplear la lengua en todos mis rincones
a Karol Wojtyla

Tu recuerdo lo sigo teniendo al amanecer,
tu olor a cuerpo de hombre bragado
aún mantengo en mi ser,
la sensación de tu barba que raspa,
tus manos que siguen recorriendo mi piel
y aquella lengua candente
aún mantiene su esencia en mi ser.

Contigo mi cuerpo siente el calor,
sin ti siente el deseo,
las inagotables ganas de volverte a ver.

No me importa que tus silencios sean míos
ni que tu respiración sea acelerada
busco y quiero tu complacencia en mí enarbolada.

Aparta de mi mente la imagen de este hombre perfecto
y vuélvete sólo alguien varonil,
con tu barba y tu cuerpo bragado, grande
que posee de mí a cualquier hora del día.

Quiero saciar tu hambre de sexo y poesía
y escribir sobre tu piel mi letanía
que en ti, mi cuerpo se inmole
que en ti, mi sexo se exangüe.

Tu recuerdo lo sigo teniendo al amanecer
y sé que al caer la tarde volveré a tener tu recuerdo
porque seguiré sintiendo en mí el vacío, la ausencia,
el desespero en mí sin ti.

NO TE PERMITO

A ese hombre que va traicionando mis ganas de poseerle
a Judas Iscariote

No te permito bajo ninguna circunstancia
que reclames de mí algo que nunca has tenido:
mi mente.

Estoy contigo fantaseando en otros,
duermo a tu lado recordando la cantidad de hombres
que año con año se van sumando,
y que día con día aún los estoy recordando.

Algunos por guapos
otros por varoniles,
aquél por marica
éste por petizo
a ti te recordaré por tu prominente virilidad
que me cala por horas después del orgasmo;
pero no te permito, amante mío,
que me llames tu dueño,
no puedo,
tendría que ser dueño de tantos
que mi cuerpo no aguantaría demasiados.

No te permito
que reclames llamadas que no hago,
citas que a tu lado no atiendo,
misas en las que me pides me hinque y no me hinco
para pedir perdón sin arrepentirte cuando me hinco
frente a ti para felarte.

No te permito, simplemente, no te permito
que te nombres mi dueño
cuando sólo contigo es sólo un buen sexo.

LA PIEL QUE ACARICIO

Al hombre que me enseño que el amor y en el sexo no hay edad
a Fidel Velázquez

La piel de un joven adulto
no tiene comparación con alguna
ese poder sentir la piel especial
una piel de durazno
una piel de satín
donde apenas se asoman los recuerdos
indeleblemente escritos de su ayer.

Es su cabello suave, terso;
es su risa nunca falsa, linda;
son sus manos de alabastro, suaves
y unos pies sin recorridos, los nuestros.

El color de su piel es única
casi sin arrugas
casi sin pasados
unas nalgas perfectamente formadas
un pene majestuosamente erecto
un esfínter cerrado y estrecho
que invita a cualquiera a ser su dueño.

La piel de un joven adulto
es riquísima, perenne, perfecta
porque aún sus ojos poseen pureza
y cree en el amor después del sexo
y cree en el sexo después del amor.

Amo deleitarme con esta piel de joven adulto
pero más deleito saber que tengo
la edad de la piel que acaricio.

CAN YOU KEEP A SECRET?

To that man who knows well how to tread his fellowman
To Arnol Swarseneger

Can you keep a secret?
I have been dreaming of thee
of his smooth body
of his tender lips
of his hard manhood
of his softly hips.

The secret does not depend of feeling these things
nor having the same desire as him.

My secret is, and always will be
that my heart beats when I dream with him,
that my gender grows with his near me,
that my hands can’t stop touching him,
that my lips and tongue wants to keep tasting his skin,
that his essense still feels inside of me.

Can you keep a secret?
After having thee
I can’t wait to have him again
and I wonder how he can be nude and hard
by my window where no one sees,
by my walls with empty space,
by my bed where no one sleeps,
by my promiscuity when I need him the most.

Can you keep a secret?
I can’t wait to have you with me
even though you think is another he.

TIJUANATING

To el hombre who pudo hacer of me un man de culture
To Andy Warhol

Entre las noches de esta ciudad sin sueño
in an empty space of sex
te busco donde menos esperas
and I found you just across my bed
porque entre mis sábanas te escondes
smelling what we have called love
pero que otros llaman sólo sexo.

In the dark nights of this never sleep City
en un recinto vacío del sexo
I look for you where you have no idea
y te encuentro justo a través de mi cama
because you’re hidden in my sheets
oliendo a lo que nosotros llamamos amor
and others call it just sex.

“Just sex”, they have called
but what we have together is more than that
I don’t pay for you,
you don’t pay for me,
we pleased each other because we want to
we don’t reclaim false sentiments,
we don’t want our lives to be all,
we don’t ask for a pity of sex,
and we eat it all:
my skin and yours
your sex and mine
my lips and yours
your ass and mine.

We call this love
cuando otros le llaman sexo
they pay for it, for an tour or so,
nosotros nos regalamos a cualquier hora
we call this love and have just plain sex.

CAMINITO DE MI CUERPO

Al hombre que me enseño que las vocales también tienen sexo
a Francisco Gavilondo Soler

Las vocales se dibujan en tu cuerpo
y con ellas formo el abecedario
para cerrar palabras de lujuria
que interpretar un sumario.

Desnudo parado frente a mí
abierto de piernas logro leer la A
que es el inicio de mis ganas por ti.

De perfil, con tus manos,
tus pies y tu erguidez, dibujas la E
que me invita a poseerte.

De espalda, con las piernas juntas
y tus manos al costado, firmes produces la I
que incita mi voracidad por engullir tu orgasmo.

Tendido sobre mi cama y encorvado
con tus pies que tocan tus manos
me muestras la O de tu esfínter.

Y de alguna manera U otra,
sobre el piso o sobre la cama,
en la mesa o en la sala,
unto mi lengua en tu declive
y clavo mi erguidez con frases perfectas
lujuria
pasión
deseo
para terminar haciendo un poema juntos
que explica mi fijación por buscar en ti
el abecedario, las vocales, las contracciones de mis sentimientos
y así terminar firmando una creación nueva
con la tinta blanca espesa
sobre nuestros cuerpos satisfechos.

QUE NO ME FALTE

A ese hombre que es más leído que los libros que él ha leído
a Paulo Coelho

tu cuerpo, tus manos, tu sonrisa
tu éxtasis y tu desespero.
Que al caer la tarde o al llegar la noche
llegues también tú
queriendo devorar de mí lo que te pertenece:
mi cuerpo completamente desnudo.
Cuando la luz se apague,
cuando el sol salga
en plena madrugada o en plena mañana
levanta mis sábanas e invítame a poseerte
ya sea que trepe mi cuerpo al tuyo,
ya sea que devores el mío.
Que no me falte tu cuerpo en días de asueto,
que no me falte a la hora de la comida
ni a la hora de mis necesidades;
que tu cuerpo siempre esté presente
para encontrarte en el comienzo.
No somos un par de púberes
somos adultos y como adultos exijo
que no nos falten nuestros cuerpos
nunca, nunca.

ME GUSTA CUANDO

Al hombre hecho poesía
a Juan Gabriel

sonríes sin saber qué decir
pero con la sátira satisfacción
de saber que en poco tiempo habrás de encontrarme en ti.

Me gusta cuando no te callas,
cuando gritas con alaridos de fascinación,
cuando manoteas en desesperación,
cuando abre tu boca igual que tus piernas.

Me gusta cuando no estás como ausente
porque logro deslizar mis fuerzas a la fuerza
y fantasear que violo tu intimidad haciendo de ti
una víctima que se entrega sin reparar en reclamos.
Me gusta cuando eres tú
completamente erguido a la altura de mi boca
porque logro reconocer la dimensión de tu deseo.
Me gusta cuando gimes y cualquier sonido gutural me excita
porque llaman al animal que llevo dentro
y dejo fuera en ese momento.
Me gusta cuando no lloras y sonríes complacido
por la timidez de mis pujidos.

QUÉ DESDICHA LA TUYA

Al hombre que tras unas rejas siempre espera la dictadura de mi deseo
a Augusto Pinochet

Ay! qué desdicha la mía
haberte perdido por uno más
cuando todo lo tenía.
Qué desdicha la mía por querer probar otro néctar
otro semen con agrio sabores
otro sudor con dulces espesores.
Qué desdicha la mía
haberme metido en otro
sabiendo que en ti lo tengo todo:
esa lubricación enfermiza
ese mal venir suculento
ese soñar y elevarnos juntos en un grito.
Qué desdicha la mía
no haberte invitado a saborear al otro
cuando tú estabas fuera de casa
te habría gustado
te habría fascinado
sobre todo por probar a otro que no somos nosotros mismos.
Qué desdicha la mía
y qué dicha la tuya que ahora le tienes a él
y no a mí.

NO PUEDO

Al hombre que lloró la primera vez que conoció el orgasmo de la televisión
a Carlos Loret de Mola

por más que hagas malabares
estudies yoga y puedas doblar tu cuerpo
simplemente no puedo penetrar en ti.
No puedo siquiera oler tu aroma
cuando tu cuerpo se seca,
no puedo alcanzar tus pezones
cuando te acuestas.
No puedo besar tu boca si estás bocabajo
no puedo tocar tu vientre
no puedo lamer tu ingle
no puedo saborear tu ombligo que huele a destierro
no puedo acariciar tus pies
no puedo alcanzar tus cabellos,
simplemente no puedo cuando mientras estoy con otro
te pienso.

VEN

A quien me critica todo cuanto digo a cualquier hora
a Jacobo Zabludovsky

No hay nada que temer, te lo juro;
al contrario, después de esto sé te gustará
ven y atrévete a dejarte llevar conmigo,
reclina tu cabeza sobre la almohada,
deja que deslice tu pantalón
y descubra tu torso
deja que remueva tus zapatos y calcetines
deja que corte con mis dientes tus calzones,

Ven, sólo déjate llevar
no hay necesidad de sentir miedo,
lo que te voy a hacer no es otra cosa que no te pueda gustar

Déjate llevar y déjame que haga lo que deba hacer,
ya estás desnudo,
cierra tus ojos,
exponte ante mi presencia,
piensa en lo más hermoso de tu vida que no sea tu casa
que sea la mía, que por casa es mi cuerpo;
piensa en la entrada que por entrada la tienes tú;
piensa en la fuerza del viento que arrebata tu furia.

Sólo déjate llevar
no hay mucho que hacer, sólo dejarte llevar,
sentirás en tu piel un leve susurro y después el estruendo
sentirás en tu piel un silencioso después tu alarido

Déjate llevar, ya estás aquí,
que sea tu primera vez pero no la última
porque al cabo de una hora habré de hacer lo mismo
pero esta vez suprimiré el desnudarte;
quizá sea con mayor fuerza que antes,
quizá sea con mayor cautela,
pero esta vez, te aseguro, lo disfrutarás tanto como yo.
Déjate llevar, ven, que yo te cogeré.

NO SOY EL INDICADO

A él que me hizo ver que tener la razón no siempre es factible
a Luis Echeverría

para jugar al amante perfecto
mucho menos para esperar de mí un amor;
ni que decir llegar a ser quien sacie tu hambre de sexo.
No soy el indicado
no tengo nada que ofrecer que pueda interesarte,
no tengo una casa, un cuerpo, una cama donde cobijarte,
lo que tengo lo llevo dentro, no lo exhibo pero lo tengo,
un corazón que se enamora,
un sexo que crece al verte, sentirte, olerte,
una nobleza de saber poder esperarte,
pero no soy el indicado, y lo entiendo, para lo que tú buscas.
Buscas la satisfacción de uno, dos, seis orgasmos,
buscas el placer de unos labios descarnados,
buscas la certeza de un orificio complacido,
buscas que sea yo lo que nunca he sido.
No soy el indicado para tu vida, lo sé,
ni pretendo convertirme en lo que no puedo;
te ofrezco por cama mi cuerpo y por cuerpo mi alma,
te ofrezco por tiempo el tuyo y lo tuyo por nuestro,
te ofrezco la delicia del placer por una sonrisa en pleno clímax
pero eso de ser el indicado, simplemente no puedo.
No sé.

YA VERÁS

A quien me ha demostrado que detrás de una gran mujer hay un hombre
a Adán el primer hombre de Eva.

Ya verás, lograré rozar mis manos con las tuyas algún día,
lograré posar un beso en tus labios a mediodía.
Lograré escribir en tu corazón algo que jamás se borre,
ya verás que al cerrar la puerta estarás conmigo aunque te robe.
No podrás olvidar nunca estas manos que te toquen,
es difícil dejar pasar el tiempo sin sentirme en ti,
podrás olvidar que te amé, pero nunca cómo te toqué,
podrás arrinconar los besos que te di, pero nunca los que negaste,
podrás decir que te quise pero no cuánto me amaste,
podrás soñar con tenerme y al terminar el sueño despertarme.

Ya verás, lograré hacer de ti el hombre más feliz,
lograré hacer de ti el hombre más satisfecho
pero lo único que busco es que seas siempre
el dueño de mis sueños.

UNA MIRADA

Al hombre que supo armar revoluciones con miles de hombres
a Francisco Villa

Con la mirada aún vendada busco tu sexo a tientas,
te quito tu camisa arrojando botones al viento,
bajo tu cremallera escuchando tu respiración acelerada,
tus manos me estorban con mi media pasión atorada.

Busco entre tu piel la parte suave de tu espereza,
y siento mil vellos que me ven y que me prenden a tientas.
Con los ojos en venda imagino cuanto toco, cuanto huelo,
cuanto mi lengua, mis labios saborean,
para encontrarte sereno esperando mi torpeza
de tropezar sobre tu sexo sintiéndote cerca.

No quiero verte a los ojos, por eso las vendas,
no quiero que me veas mi mirada incierta,
déjame tomarte aunque sea por certeza
y después de cien suspiros, aletargados de pereza,
verás lo que es sentir el sexo en tu sorpresa.

EL BUEN PASTOR (SALMO 22)

Al hombre más hombre de mis hombres
a Beatriz Paredes


Ese Señor es mi Pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar; para cogerme.
Me conduce hacia fuentes tranquilas
de semen emblanquecido
y repara mis fuerzas;
me guía por el sendero justo de su erguidez
por el honor de su nombre.

Aunque camine por calles oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara-verga y tu cayado-culo me sosiegan.

Preparas una mesa, una cama,
un piso ante mí,
enfrente de mis enemigos, cual vouyeristas,
me unges la cabeza con perfume,
y mi boca rebosa.

Tu bondad y tu misericordia
me acompañan todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del señor,
en el cuerpo del señor,
en la sangre del señor,
en el sexo de señor
por años sin término.